Los primeros pasos en construcción lean

Construcción lean, un nombre con implicaciones

Lean es el nombre que en inglés se le dio al sistema de producción de Toyota y que en castellano se puede traducir como magro, delgado o flaco. Esta traducción tanto al inglés como al español, hace que se desvirtúe la finalidad de la filosofía. Es por ello, que en español, una de las acepciones que tiene más adeptos es la de construcción sin pérdidas, tratando de volver a evitar las connotaciones negativas que lean transmite.

El objetivo de la filosofía lean

Es la mejora de la organización, a través de la optimización de la misma, no para reducir la cantidad de recursos humanos necesarios en la empresa. Sino para liberarlos y que se puedan dedicar a mejores propósitos como puede ser: buscar nuevas oportunidades o aportar mayor valor al cliente. Todo esto solo se consigue si son los propios trabajadores quienes provocan esas mejoras, pero no conseguiremos involucrarlos si temen con sus mejoras provocar una reducción de plantilla.

Clásico error

Existen empresas que erróneamente creen que hacer la transformación lean va a suponer reducir sus costes en recursos humanos y hablan de despidos masivos o porcentajes de empleados que deberán irse de la empresa por la nueva filosofía. La metamorfosis lean no puede triunfar en una empresa donde los encargados de realizar la transformación tengan miedo a perder su puesto de trabajo porque ven que los intereses de la empresa no son los de los empleados.